Traumatología y Ortopedia

La traumatología y la ortopedia son las ramas de la medicina que se ocupan de las lesiones del aparato locomotor.

Se ocupan de las fracturas y luxaciones de los huesos, de las lesiones de ligamentos y tendones, tumores óseos y problemas de la columna vertebral como las hernias discales.

La ortopedia se centra en corregir las patologías o deformidades no provocadas por un traumatismo, por ejemplo las displasias.

Las lesiones que tratamos comúnmente son traumáticas (provocadas por un golpe), pero también las hay congénitas (de nacimiento) o adquiridas (debidas a enfermedades o lesiones no traumáticas).

En esta sección explicaremos algunas de los problemas a los que Pet fixers puede poner solución. No pretende ser una “guía de autodiagnóstico”, si tu mascota cojea, llévala a tu veterinario.

Los profesionales veterinarios tienen a su disposición un área privada restringida en esta web, donde pueden acceder a información más amplia, documentación técnica y otros recursos.

Cirugía de tejidos blandos

La cirugía de tejidos blandos abarca todo lo que no es traumatología y ortopedia. Incluye la cirugía de piel, abdomen, tórax, cabeza y cuello.

Hay determinadas enfermedades que requieren un tratamiento quirúrgico, como la piometra o infección de matriz, tumores en cualquier órgano, cálculos o piedras en la vejiga, torsiones gástricas etc.

También hay accidentes como la ingestión de un cuerpo extraño (un hueso, un plástico, una tela…), una lesión extensa de la piel que requiera una cirugía reconstructiva o roturas de vejiga o bazo tras un accidente de tráfico, por poner algunos ejemplos.

En ocasiones podemos corregir quirúrgicamente defectos o malformaciones de nacimiento, como el síndrome del braquiocefálico, entropión/ectropión, hernias, etc.

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Cirugía espinal

La cirugía espinal se debe incluir dentro de la traumatología, pero merece un apartado especial dada su máxima complejidad.

En cirugía espinal tratamos enfermedades como la hernia de disco, inestabilidades vertebrales, tumores extramedulares, luxaciones y fracturas vertebrales entre otras.

La cirugía espinal es especialmente delicada ya que se trata de procesos que afectan a uno de los tejidos más sensibles que existen, la propia medula, que no tiene capacidad de cicatrización.

Los procesos que afectan a la médula necesitan largos periodos de recuperación, con cuidados postoperatorios que son tan importantes como la propia cirugía.

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Laparoscopia

La laparoscopia o cirugía mínimamente invasiva es una técnica quirúrgica que nos permite realizar determinadas intervenciones generalmente en el abdomen, mediante la introducción de una cámara e instrumentos por dos (a veces 3) pequeñas incisiones de aproximadamente un centímetro cada una.

La gran ventaja de la laparoscopia respecto a la cirugía convencional o abierta es que es más cómoda para el paciente y por lo tanto la recuperación es más rápida.

En cualquier caso, se trata de una intervención quirúrgica y hay que tomar las precauciones necesarias tanto antes, durante como después de la misma.

Las intervenciones quirúrgicas por laparoscopia son ligeramente más costosas que las convencionales ya que generalmente son más largas y la inversión en material es sensiblemente superior.

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Artroscopia

La artroscopia es una técnica que nos permite ver el interior de las articulaciones mediante la introducción de una pequeña cámara y tratar algunas de las patologías articulares más frecuentes a través de dos minúsculas incisiones de menos de un centímetro cada una.

Nos permite diagnosticar procesos que no se ven con radiografía (incluso a veces tampoco con TAC o RM) y además nos da la opción de tratarlas en el mismo momento.

La recuperación es más rápida y cómoda para el paciente que en el caso de la cirugía convencional o abierta (artrotomía) aunque siempre debemos recordar que se trata de una intervencion quirúrgica importante y hay que ser muy cuidadoso antes, durante y después de la misma.

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